Noticia de Premsa
16/09/07
font: Eugenio Rodríguez. Diario de Ibiza Digital
Ningún operador energético se ha interesado en dos años por construir el oleoducto
La conselleria balear de Comercio Industria y Energía asegura que desde que se incorporó al Plan Director Energético de Balears la construcción de un oleoducto en Eivissa, hace ya dos años, ninguna empresa se ha interesado por ejecutar esta obra. La directora general de Energía, María Magdalena Tugores, recuerda que el Ejecutivo autónomo no ejecuta infraestructuras energéticas y que sólo planifica, mientras que el anterior conseller del ramo, José Juan Cardona, del PP, asegura que esta obra es «necesaria» y que el Govern balear tiene la obligación de «instar y convencer» a CLH a que la haga.
El Govern balear asegura que ningún operador energético se ha interesado por la construcción del poliducto (conducto para la conducción de distintos combustibles: gasoil, gasolina o queroseno) entre Vila y el aeropuerto previsto en la revisión del Plan Director Energético de Balears aprobada en 2005 por el anterior gobierno autonómico del PP. La directora general de Energía del Govern, María Magdalena Tugores, recuerda que, en cuestión de infraestructuras energéticas, el Ejecutivo autónomo «no ejecuta sino que sólo planifica». «El sector privado debe acometer este tipo de iniciativas», agrega este alto cargo del Govern, en referencia fundamentalmente a CLH, que es la compañía que almacena todo el combustible que se suministra al aeropuerto y a las estaciones de servicio.
Tugores señaló que el nuevo gobierno autonómico no tiene intención, de momento, de revisar el Plan Director Energético de Balears ni, por tanto, retirar la previsión de la construcción del poliducto, aunque insiste en que depende exclusivamente del interés de la compañía proveedora del combustible de la isla. «Consideramos que el sector de producción y distribución es suficientemente `potente´ para que ejecute esta obra»», señala Tugores, que tampoco descarta el posible interés del Consell de Eivissa en la ejecución de esta obra.
Inversión inabordableNo obstante, el conseller de Ordenación del Territorio, Miquel Ramon, asegura que se trata de una inversión «inabordable» para la máxima institución insular y que, a su entender, no se trata de una infraestructura prioritaria para la isla.
De forma bien distinta lo ve el ex conseller balear de Comercio, Industria y Energía, José Juan Cardona, del PP, que entiende que CLH debe acometer esta infraestructura y que la obligación del Govern balear es la de «instar» a esta compañía a que lo haga. De hecho, el PP ha puesto sobre la mesa la necesidad sobre la construcción de esta infraestuctura después de que los transportistas de mercancías peligrosas expresasen su malestar por no poder circular por los túneles de las autovías, lo que les obliga a desviarse por«rutas menos seguras» para acceder al aeropuerto.
Cardona apunta que CLH no tiene ningún interés en realizar una inversión tan elevada y que, en su lugar, pretende ampliar sus instalaciones de Vila. El anterior gobierno autonómico del PP defendía la ampliación de los depósitos de la compañía energética del aeropuerto, no los de Vila, y la construcción del poliducto. Tugores confirmó el interés de CLH por ampliar sus instalaciones de Vila, idea que tampoco agrada al Ayuntamiento. El ex conseller sostiene que la construcción del poliducto mejoraría considerablemente las condiciones de seguridad del transporte de combustible al aeropuerto y reduciría, además, la entrada de barcos cargados con mercancías peligrosas en el puerto de Eivissa. «Con el poliducto podrían atracar barcos con mayor capacidad, por lo que se reduciría el tráfico marítimo de mercancías peligrosas», justifica Cardona, que reitera que la obligación del Govern es la de «convencer» a CLH para que ejecute esta obra.
Por su parte, Marc Matutes, administrador de Transportes y Servicios, la empresa que gestiona el suministro de queroseno al aeropuerto, y distribuidor de combustible de otras compañías, asegura que el poliducto «no es la panacea», puesto que, de los 50-60 camiones cargados con mercancías peligrosas que circulan a diario en verano por las carreteras de Eivissa, sólo dejarían de hacerlo los cuatro que realizan el servicio al aeródromo. «No considero que este transporte sea un problema», dice.