Noticia de Premsa
21/09/07
font: Parlament Europeu
Semana europea de la movilidad 2007
Por sexto año consecutivo, gran número de ciudades europeas participarán en la semana europea de la movilidad, que en 2007 se celebra entre el 16 al 22 de septiembre. Ciudadanos de toda Europa tendrán oportunidad de participar en actividades destinadas a promover la movilidad sostenible. Este año, bajo el lema "Calles para la gente", se invita a autoridades locales y ciudadanos a reflexionar sobre el diseño de sus ciudades. Varios eurodiputados nos han explicado su opinión sobre la iniciativa
Alrededor del ochenta por ciento de los ciudadanos europeos vive en áreas urbanas, en las que son frecuentes los problemas de tráfico y contaminación. La mitad de los desplazamientos en coche que se realizan en la Unión Europea son de menos de seis kilómetros, y el diez por ciento no llegan al kilómetro de distancia recorrida.
Además, entre 1999 y 2004 el número total de vehículos en las carreteras comunitarias aumentó un cuarenta por ciento. El transporte supone el setenta por ciento del consumo anual de combustible, y desde 1990 las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera han subido en una proporción de un tercio. Por todo ello, la semana europea de la movilidad se centra este año en subrayar el impacto de la densidad de tráfico sobre el medio ambiente.
Disfrutar al aire libre
La semana europea de la movilidad nació en 2002 con la intención de animar a los ciudadanos a adoptar un comportamiento más respetuoso con la naturaleza en lo referente a los medios de transporte. Este año, el lema del evento invita a cerrar las calles al tráfico y abrirlas a ciclistas, patinadores, jinetes o peatones, y sugiere un cambio en la distribución del espacio urbano, con más vías dedicadas al tráfico "no motorizado" y lugares de encuentro social en los que la gente pueda reunirse a hacer deporte, ir de compras o simplemente disfrutar al aire libre.
Las encuestas demuestran que los europeos están cada vez más preocupados por la contaminación y la movilidad en las ciudades, en las que en muchos casos la calidad de vida es cada vez peor: atascos, ruido, polución, masificación...
Apoyo de los eurodiputados
La diputada checa del Partido Popular Europeo Zuzana Roithová subraya que "las ciudades tienen que aprender a pensar en la movilidad en su conjunto, incluyendo las necesidades de los peatones y los ciclistas", y el liberal rumano Alexandru Mortun advierte que "la solución no consiste en construir más carreteras". En su opinión, la estrategia hacia un transporte sostenible debería incluir "la creación de zonas libres de tráfico, la puesta en marcha de programas de reducción de la velocidad o la mejora de las redes de carril bici", entre otros aspectos.
Por su parte, la europarlamentaria socialista búlgara Evgeni Kirilov opina que la semana europea de la movilidad "contribuye a llamar la atención sobre este importante asunto". En su opinión, no sólo enseña a los ciudadanos lo que pueden hacer por la sostenibilidad, sino que éstos "pueden presionar a las instituciones competentes para que tomen las medidas adecuadas".
En cuanto a las principales dificultades para lograr hacer el transporte urbano más sostenible, el eurodiputado italiano del grupo Unión por la Europa de las Naciones Alessandro Foglietta apunta "carencias educativas y falta de respeto por las normas, en primer lugar, pero también el coste y la falta de eficacia del transporte público", junto a problemas añadidos como la falta de transporte público en algunas zonas o el caso de personas con necesidades especiales, como niños o enfermos.
A su vez, el alemán de Los Verdes Michael Cramer subraya que la semana de la movilidad es "una excelente iniciativa para demostrar que hay alternativas", y el sueco de la Izquierda Verde Nórdica Jens Holm lamenta la existencia de "demasiados coches y pocas alternativas".