Noticia de Premsa

29/01/08

 

 

font: R. Galan. Diario de Mallorca

La Policía aplaza el cierre del centro canino para dejar espacio en Son Reus

Los agentes locales trasladarán el lunes medio centenar de animales a la perrera municipal

El Centro Canino Internacional continuará abierto hasta el lunes. La Policía Local tenía que cerrarlo ayer, pero lo ha aplazado hasta la próxima semana "para que Son Reus no quede colapsado", según explicó el portavoz de los agentes municipales. El medio centenar de perros y algunos gatos que viven en las instalaciones situadas en es Pilarí tendrán que ser trasladados al Centre Sanitari Municipal de Protecció Animal, ubicado en Son Reus.
El portavoz de la Policía Local detalló que "como son demasiados perros, se han ofrecido varios días de margen para que haya tiempo de redistribuir los animales que hay en las jaulas a fin de asegurar que todos estén bien atendidos". La perrera municipal cuenta con más de un centenar de jaulas, que pueden albergar de uno a cuatro perros, "dependiendo de si son grandes, de su agresividad y de otros factores", especificó.

Carece de licencia

El Centro Canino Internacional iba a ser clausurado ayer debido a que carece de licencia de apertura y funcionamiento de la actividad de recogida de animales abandonados y tramitación de adopciones, según el decreto de paralización y cierre aprobado el 3 de diciembre.
La semana pasada, los agentes de la Patrulla Verde de la Policía "acudieron y levantaron acta del incumplimiento del decreto". Ayer iban a llevar a cabo la ejecución subsidiaria al comprobar que los animales seguían allí. Los policías que se personaron hablaron con el presidente del centro, Juan Gil, y le anunciaron que volverían.
El responsable explicó que la licencia de apertura fue solicitada "hace cuatro meses" y, después de la visita de los agentes, acudió al consistorio palmesano para pedir una reunión con la alcaldesa, Aina Calvo, e intentar paralizar el cierre.

Se opondrán

Si finalmente se ejecuta el lunes, se opondrán y "tendrán que romper la puerta", advirtió Gil. Antes de ello, están intentando agotar todas las vías diplomáticas y han solicitado "un informe a la conselleria de Agricultura" para que les ayuden, según sus palabras.
La apertura del expediente se inició a raíz de la denuncia de la asociación de vecinos del camí de ses Barraques. Su abogado, Antoni Salvà, no entiende "por qué Cort ha tardado un año y medio, y aún no ha ejecutado el cierre". Según sus palabras, "hay presiones por parte de la concejalía de Sanidad para que siga abierto".
Los vecinos dicen estar hartos de "dos años de penurias" en los que han "sufrido" tener junto a sus casas "un centro de este tipo", que les impide el descanso. Aunque las críticas son, sobre todo, hacia Cort, por estar del lado "de una de las partes en este conflicto que presupone un interés tan bonito como es la defensa de los animales", lo que califican de "demagogia".